domingo, 2 de junio de 2013

Sopa de mariscos (con leche de coco)


Uno de los muchos puntos a favor de tener este blog, es que por hacer tan conocido este interés por la cocina y esas carajadas, a la gente se le hace facilísimo regalarme cosas para las fechas o situaciones en que se regalan cosas, que no es que sólo la cocina me guste, pero hay que ser sinceros, escoger regalos a veces es complicado, en mi caso ya se hace más fácil :)

Bueno, y entonces, a mi me regalan libros de cocina con alguna regularidad, cosas chivísima de gente chivísima, y ahí voy usándolos, sacando recetas a veces de uno, a veces de otro, a veces uno se queda olvidado un ratito, pero cuando sale, es de las sorpresas más lindas que se puede una llevar.

Eso lleva a la que es probablemente la mejor recompensa de todas de estos blogs: la constante exploración y novedad.

Y así, cuando tengo tiempo, ingredientes y excusas para hacerlo, me encanta revisar los libros y ver qué cosa rica cocinar, y en este caso tuve tiempo, tuve una mariscada en la refri, y un amigo, Eu, que venía a prestarme la compu para terminar un trabajo, así que recordé el librito de cocina que me regaló Sandi, la novia de mi hermano, cuando andubo en Aruba, y me brilló el corazón de felicidad.

Chiyo y yo en la cama decidiendo qué cocinar

El libro está lleno de recetas sabrosas, cosas que me muero por hacer desde hace rato pero se me había olvidado, pero ahora volvieron todas al radar y ya estoy saboreando los mariscos y pancitos que me voy a hacer...

Esta sopa es otro nivel, yo se que estas expresiones de mi parte son muy común en el blog, pero esta de verdad es la sopa de mariscos más rica que me he comido! El caldo, es otro nivel, y con ingredientes más frescos y variados, no puedo imaginarme una sopa más rica, pero así, con mariscada congelada del Price Smart, ya es mi sopa de mariscos favorita.


Y es tan fácil...

Cantidad: 5 porciones

Ingredientes:

Mariscos:
• Una mariscada lista para cocinar o 150 gr. de los siquientes ingredientes, los grandes picados en cubos:
• Pulpo
• Calamar
• Camarones
• Mejillones (la mariscada los trae sueltos, pero yo preferiría usar con concha)
• Almejas en su concha

• 2 cdas de aceite de coco, o aceite vegetal
• 2 cdas de achiote
• 2 tomates grandes
• 1 1/2 tz de leche de coco
• 1 1/2 tz de agua
• El jugo de 2 limones
• Sal al gusto
• Chile al gusto (yo usé 3 chiles de los franceses que usé en los calamares)

Preparación:


1. Lo primero, y más complicado que hay que hacer si los mariscos ya están en cubos, es picar el tomate en cuadros grandes.

2. Después, en una olla honda, agregamos el aceite, y cuando está caliente el achiote, hasta que se derrita.


3. Una vez derretido el achiote, agregamos los mariscos (vean esa sabrosera...)

4. Luego el tomate, la leche de coco, el agua , los chiles y el jugo de los limones, dejamos que hierva y bajamos el fuego, dejamos cocinar por 30-40 minutos, o hasta que el pulpo esté cocido. Sacamos los chiles.


¡Y eso era todo!

domingo, 26 de mayo de 2013

Pizza vegetariana de tomate y hongos

Ahora si, ¡las pizzas!

Si ustedes siguen el Facebbok del blog, sabrán que el domingo antepasado mis amigas y yo nos vimos para tertuliar, y resulta que a la Silvia se le antojó pizza unos días antes, y yo con mi renacido amor a la cocina les propuse de una vez: ¡Hagamos las pizzas nosotras!

Así que nos pusimos de acuerdo, Carito, una de ellas, pasó por mi temprano y fuimos al Auto a comprar todos los ingredientes, y luego fuimos a la casa de ella a ir empezando als dos con todo.

La pizza es probablmente de las cosas que primero "perfeccioné". Recuerdo cuando estaba en sétimo u octavo del cole, que tuvimos el curso de religión libre, que era de 11 a 11:45 am, y le dije a otras amigas de entonces que hiciéramos pizzas nosotras mismas, así que en esa clase libre bajé a mi casa corriendo, saqué el libro de Tía Florita que fue mi compañero de infancia, y me puse a seguir la receta.

Nunca había hecho pizza sola, y nunca había cocinado con levadura, así que no tengo idea de cómo se me ocurrió que en esa clase y la hora de almuerzo iba a poder hacer pizza, ¡pero me aventuré!

Claramente, tuve que llamar a mi mamá a la oficina como 4 veces, porque no tenía idea de lo que estaba haciendo, jeje.

Bueno, yo recuerdo que me quedó riquísima, aunque ahora pensándolo, probablemente no estuvo tan bien,por ser la primera, pero el orgullo de ese día todavía me acompaña, y además, desde ese día más de una vez me llegaron a recoger mis papás al cole diciéndome que mis tíos estaban en la casa con todos los ingredientes esperándome :)

Por cierto, todavía le tengo miedo a la levadura, eso de que no "alce", pero siempre me ha salido bien, y creo que ese es otro de mis superpoderes.

Esta pizza vegetariana específica es sencillísima, a diferencia de otras con chile y zuchini y cosas, cargadas de sabor, y que también son hiper sabrosas, pero esta me parece a mi que es la versión más simple y deliciosa de saborear una pizza casera.

Y bueno, esta receta yo la adapto, dependiendo de cómo la sienta le echo más harina o más aceite, pero las cantidades que pongo acá vienen directo de la memoria que tengo de ese libro de Tía Florita, porque sigue y seguirá siendo mi receta <3 b="">Cantidad:
1 pizza / 8 pedacitos
Esta receta no se multiplica tan fácilmente, por lo general para mi dos recetas hacen para tres pizzas.

Ingredientes:

Masa:
• 3/4 tz de agua tibia (es importante que no esté muy fría ni muy caliente, porque no crece la levadura)
• 1/2 cda de levadura
• 1/2 cdta de sal
• 1 cdta de azúcar
• 3 cdas de aceite (preferiblemente de oliva)
• 2 tzs de harina

Salsa de tomate:
• 1 cda aceite de oliva
• 1 cebolla mediana picada
• 1 tomate grande picado en cubos
• 1/4 tz de salsa de tomate preparada (yo uso Ragú)
• 1 cdta de azúcar
• Sal y pimienta al gusto

Relleno:
• 1/4 tz de pesto
• 1/2 tz de queso Mozzarella rallado
• 1 tomate mediano cortado en 7 tajadas delgadas
• Hongos crimini tajadeados al gusto

Preparación:


1. Bueno, lo primero es la masa, que se hace primero llenando un tazoncito con el agua tibia, y agregando la levadura esparcida. Esto hay que dejarlo unos 30 minutos para que la levadura haga su magia, y se esponjen todos los puntitos. Y cuando están esponjados, agregamos la sal, azúcar y aceite, revolvemos lentamente, y agremos la harina, a poquitos, revolviendo primero con cuchara de madera y cuando ya está la masa firme, con las manos. La masa así se supone que se deja crecer, tapada un rato, y mi mamá lo hacía, para el pan, y para las pizzas gruesas, pero a mi me gusta la pasta de la pizza más delgada, entonces nada más la dejo tapada mientras hago la salsa. Alguna vez alguien me preguntó que entonces por qué la hago de levadura, y es por el sabor, es que me encanta!

2. La salsa es fácil, porque es una salsa sencilla: calentamos la olla, agregamos el aceite, cuando está caliente agregamos la cebolla, cuando esta está cocida pero no muy dorada, agregamos el tomate, con el azúcar, sal y pimienta, tapamos la olla y dejamos que se cocine. Una vez cocinado el tomate, agregamos la salsa de tomate preparada, y revisamos el azúcar y la sal. (En la foto, la bellísima Silvia Bermúdez preparando la salsa de tomate).


3. Con la salsa lista, pasamos a armar la pizza, ¡qué emoción! Empezamos enharinando una superficie limpia y amasando ahí la masa, hasta que esté manejable, y aplanándola para luego transferirla a un molde previamente engrasado.

4. Una vez lista la base, colocamos el pesto en la orilla todo alrededor, sin dejar que llegue hasta el puro molde (ahí Silvia la pegó con el molde, pero es que no le había dicho ese detalle).


5. Luego colocamos la salsa de tomate, dejando como 1 cm. de pesto sin cubrir. Seguidamente el queso Mozzarella y las tajaditas de tomate acomodadas. Acá metemos la pizza al horno por 25-30 minutos.


6. Cuando ya la masa se ve cocinadita pero no se ha empezado a dorar, cubrimos la pizza con los hongos tajadeados y volvemos a horner 10-15 minutos.


¡Jojooooooo! ¡Pizza hecha en casa!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Calamares en salsa de tomate y anchoas (Pasta)

Ahora si, esto se puso en serio ¡porque ya hasta estoy publicando dos veces la misma semana!

La inspiración de esta receta fueron una serie de antojos que fueron llegando y se fueron juntando. En orden cronológico el asunto sería que un día vi una bandejita en el super con dos calamarcitos congelados, y me dije "qué ganas de comer calamar relleno o algo" y al carrito. Acá llegué, y como me suele pasar ultimamente metí la bandeja al conge y se me olvidó que existía.

Luego fuí a España (se imaginan? en serio fui, y fue bello, y luego posteo joticos de todo lo que comí) y entre tantas cosas que tenía que probar, comí super pocas aceitunas, y cuando llegué acá estaba enojada conmigo misma por eso, por no atiborrarme de aceitunas verdes, negras, y cualquier otro color que se me pasara por el frente.

Luego, la semana pasada, pensando que tenía muchas muchas de volver a cocinar, me hice una pasta en salsa roja con carne molida, boloñesa criolla digamos, y me acordé lo mucho que amo la pasta en salsa roja hecha en casa...

Y así, el domingo en la noche después de comerme lo último de la caserola, me fijé en el conge para dejar algo descongelando para el lunes en la noche. El lunes mientras me lavaba los dientes después de la ensalada de pollo teriyaki de Subway, se me ocurrió que los calamares con tomate y aceitunas fijo quedaban buenísimos, le llegué a contar a Karla (que ya trabajamos juntas otra vez), y me dijo que fijo quedaba riquísima y que le compartiera, y ahí sentí la presión de hacer algo rico de verdad, porque es cierto, tengo que ponerle para que este blog esté siempre sabroso, eso de nada más llegar a ver qué hay en la refri, que a veces es nada, tiene que cambiar.

Entonces busqué una receta que decía que además del calamar, el tomate y las aceitunas, le echara anchoas y alcaparras. Al final se me perdió la página, la traté de buscar mil, y nada que apareció, era una página de unos calamares rellenos, pero decidí que eran muy pequeños para nada más rellenar, y que ¡más rico con pasta integral! Así que me fui al Auto, y como 2 horas después salí con los ingredientes para esta, y algunas recetas más ;)

Y así, saqué el azafrán que me trajo mi hermano de España hace como dos años, los chilitos que me compré en París (soy tan cosmopolita, vieron?), y el tomillo fresquito recién comprado, y ¡a cocinar!


Cantidad: 4 porciones

Ingredientes:

• 3 calamares limpios y sin tentáculos
• 1 cebolla morada
• 2 cdtas de ajo picado
• 2 tomates medianos
• 5 filetcitos de anchoas
• Chile al gusto

 Yo usé uno sólo de estos

• 3 ramitas de tomillo
• 1 hoja de laurel
• Unas hebritas de azafrán
• 1/2 tz de vino blanco
• 1/4 - 1/2 tz de aceitunas kalamata en rodajas
• 2 cdtas de azúcar
• Sal y pimienta al gusto
• Aceite de oliva
• 300 gr. de pasta integral cocida (yo usé penne, pero creo que preferiría haber usado fetuccini)
• Perejil fresco para decorar

Preparación:


1. Primero lo primero: preparar los calamares, cortándolos en aritos.

2. Luego alistamos el resto, picando el tomate, la cebolla, y alistando lo demás.


3. Para la salsa, pasamos el tomate por el procesador de alimentos con el ajo picado y las anchoas. Yo lo hice a poquitos, porque mi procesador es mini. Hay que dejarlo con pedazos grandecitos, chunky que llaman.


4. Luego calentamos un poquito de aceite de oliva, cocinamos la cebolla hasta que esté transparente, y agregamos la mezcla de tomate y el chilito. Dejamos cocinar unos 3 minutos.

5. Agregamos el vino blanco, con el tomillo, el azafrán y la hoja de laurel, luego el azúcar. Cocinamos otro par de minutos.


6. Ahora la parte difícil: agregar los calamares y dejar cocinar a fuego medio/bajo por unos 40 minutos, o hasta que los aros estén bien cocidos. Si no han puesto a hacer la pasta, la pueden poner cuando los calamares llevan unos 25 minutos en la salsa. Cuando estén, sacamos EL CHILE (si a alguien le sale y se lo come, ciao papilas gustativas) y agregamos las aceitunas.


Decoraditoa con el perejil se ve rica, pero sabe mejor :) 

domingo, 5 de mayo de 2013

Caserola de papas y carne molida

Tengo muchísimo de no cocinar, y muchísimo más de no escribir, pero decidí que es hora de obligarme a hacer ambas cosas. Estoy harta del express y de comer pasta, que por más deliciosa y fácil de preparar, me está mini empachando.

Así que, me obligué, tenía carne molida descongelada, y Ale, mi hermano, me recordó que habían papas en la refri. Una de las cosas con papa más ricas que yo he comido son las capas de papa y vegetales en salsa blanca, y se me antojó hacer algo parecido, y porque recuerdo que hace tiempo viendo recetas de cacerolas me encontré una como así, papas tajadeadas abajo, carne y queso.

Resulta que es una combinación perfecta, las papas en tajaditas de base le dan una textura super rica, el sabor de la carne sencilla, la crema espesa pero balanceando la sequedad de la carne, y el queso, que nada más siempre sabe rico...

Prometo mucho placer con este plato, que toma su tiempillo, pero sigue siendo de muy sencilla preparación (para que no digan que yo sólo pongo recetas complicadas acá.


Cantidad: 3 porciones

Ingredientes:

• 2 papas medianas
• 1 cda de mantequilla derretida
• 1 cdta de sal
• 1/2 cebolla picada
• 350 gr de carne molida
• 1 lata de crema de hongos
• 1/2 tz de leche
• 1/4 cdta de ajo en polvo
• 1 1/4 tzs de queso rallado (mozzarella con cheddar)
• 1/2 cdta de salsa Worchestershyre
• Sal y pimienta al gusto
• Aguacate para decorar

Preparación:


1. Las papas lavaditas se tajadean bien delgadas.

2. Luego se mezcla la mantequilla con la sal, se bañan las papas y se acomodan en un recipiente hondo de unos 20 x 20 cm. La idea es poner bastantes papas en el fondo, y algunas rodajas en las paredes, tratando de que queden paradillas. El recipiente lo metemos al horno por 20-30 minutos, hasta que las papas estén casi cocinadas.


3. Mientras están las papas, se fríe la cebolla seguida de la carne molida, con sal y pimienta al gusto, y la salsa Worchestershyre.

4. Luego, en una ollita a fuego bajo, se revuelve la crema de hongos, leche, ajo en polvo, sal y pimienta al gusto, y 1/2 taza de queso rallado. Cuando ya esté todo mezclado, apartamos del fuego.


5. Sacamos las papas cuando están casi casi listas, y que ya estén empezando a dorar arriba.

6. Rellenamos con la carne. Hay que acomodar un poquito las papas para hacerlo.


7. Y luego, una capa de la salsa de crema y queso.

8. Finalmente, el queso, ¡y de vuelta al horno! 10 minutos por abajo para que se terminen de cocinar las papas y se mezclen los sabrocitos, y 5 por arriba para dorar el queso.


Es bueno dejarlo reposar unos 10 minutos antes de partirlo, y por supuesto, decorarlo con aguacate antes de servir.

¡Mmm!

martes, 13 de noviembre de 2012

Arroz con camarones y chorizo de pollo (de 400 calorías)

Bueno, esta receta originalmente se llama "Paella de camarones" en el libro de la dieta Curves, pero le hicimos algunos cambios, y de todos modos claramente no es una paella, así que lo retitulé.

Es definitivamente un arroz con camarones, pero con la variante de que se le agrega el choricito, y además la preapración es muy específica (o digo yo, porque normalmente los arroces los hago haciendo el arroz aparte, luego cocinando la carne, ya sea sola o en salsa, y revolviendo).

También es definitivamente el arroz más rico que yo he hecho, porque es humedito y porque definitivamente echarle chorizo al arroz con camarones es una excelente idea, y no entiendo cómo no se me había ocurrido antes, no entiendo.

Se los recomiendo a todos y todas, y les prometo que además de ser un plato con super poca grasa, es el puro y legítimo sabor.


Cantidad: 6 porciones (según el libro son 4, pero aún con los ingredientes exactos a mi siempre me sale más, es como magia)

Ingredientes:

• 12 cdas arroz blanco crudo
• 500 gr. camarones
• 250 gr. de chorizo de pollo
• 2 tzs de caldo de pollo< • 1 cebolla mediana • 1 chile mundial • 4 ajos pequeños • 4 cdtas de aceite de oliva • Azafrán al gusto • Sal y pimienta al gusto Preparación:


1. Primero hay que freír el chorizo en un poquititito de aceite (no el de oliva, sólo un poquito de cualquier aceite que tengan, preferíblemente en spray), hasta que quede doradito, luego sacarlo del sartén, escurrirle el aceite en una servilleta de papel y picarlo en cubos pequeñitos.

2. Picamos la cebolla, el chile y los ajos bien chiquiticos y lo freímos todo en el aceite de oliva, en una olla.

3. Una vez que esté cocinada la cebolla, agregamos el caldo de pollo, el azafrán, la sal y la pimienta, y dejamos hervir.


4. Agregamos el arroz crudo y lo dejamos hervir a fuego medio, bajamos el fuego un poquito y dejamos sin tapa unos 15 minutos, hasta que el arroz esté cocinado pero no seco (o sea, un poquito húmedo aún).

5. Agregamos entonces los camarones crudos y el chorizo en cubitos, revolvemos bien, tapamos, y dejamos cocinar hasta que los camarones estén rosaditos.


Acompañado de una buena ensaladita es una completa maravilla.

Y resulta que esta receta la iba a publicar en la tarde, pero apenas empecé con las fotos sentí el deseo innegable de iniciar la Navidá, así que me levanté y bajé a sacar las cajas de los chunches para empezar a poner adornitos :)

Este es el cactus navideño que ponemos mientras compramos el arbolito, es un divi.

martes, 6 de noviembre de 2012

Nicaragua 09: La Calzada de Granada, y Pizzería Don Luca

Bueno, no he terminado aún de contarles sobre Granada, y es porque después de ver las bellas isletas fuimos a La Calzada, y ¡qué lugar!

Para llegar nosotras nos parqueamos entre el parque de Granada y la entrada a La Calzada, y apenas nos bajamos del carro Olga me señaló un puestito y me dijo: "¡Acá fue donde nació el vigorón!" Cómo habíamos comido hace relativamente poco y ya teníamos pensado el lugar donde íbamos a comer, pensamos en pasar por uno más tarde, pero realmente no lo hicimos, porque después de la cena de ese día yo no podía ni mover los pulmones, no entiendo como logré respirar...

Pero bueno, esa cena es otro post, porque a la pizzería pasamos por antojadas, pero tampoco era la cena :)

Entonces nos bajamos del carro, y de una vez la belleza de la zona le pega a uno como si le hubieran tirado una almohada en la cara.


Me puse a investigar un poquito y leí que Granada fue una de las primeras ciudades europeas en el continente americano, construída en 1524. Tiene arquitectura colonial, de apariencia morsca y andaluza, según Wikipedia.


La singularidad del pueblo es fácil de notar, no sólo en la arquitectura, sino también en que es una zona completamente turística, lleno de gringos y europeos, y pues, gente de muchas nacionalidades, todas admirando la belleza y la cordialidad nica.

Entonces empezamos a caminar por La Calzada, que es un boulevar largo y diviiino lleno de casa, tienditas, restaurantes, bares, y en general negocios orientados al turismo. Desde la entrada se ve la mascarada, pequeña pero folclórica, que en lo que estuvimos allí bajó y subió la calle como unas 4 veces, dándoles entretenimiento a los turistas y recolectando contribuciones de quienes la quieran dar.


Luego nos topamos el carrito de los copos, y ¡cómo quería yo uno!, la Olga me dijo que usaban un dulce especial riquísimo, pero que mejor no comer, porque después de una semana invicta en Nicaragua, sin problemas de panza (después de tantas historias de miedo que escucha una), mejor no jugármela, porque con esos la posibilidad si era alta...


Seguimos adentrándonos en la calle y Olga me iba diciendo "Vea las casas bien por dentro, porque son lindísimas".


Seguimos viendo la calle, linda, llena de gente, llena de vida, y llena de machillos extranjeros buscando comida, cerveza o souvenirs, y de locales atendiendo, vendiendo y entreteniendo.

A mi caminar me encanta, y con ese clima tan sabroso ya entrando en la noche, me pareció una delicia, pero en algún momento teníamos que parar, así que nos sentamos en Pizzería Don Luca, por recomendación de mi guía turística, por una pizzita para admirar y disfrutar el lugar un rato más antes de ir a cenar.


La pizzería, como la mayoría de los lugares de La Calzada, es un edificio a la orilla de la calle, que es una calle muy ancha, y en la cual ponen la mayoría de las mesas. Es decir, el centro de La Calzada es para tránsito, pero en cada uno de sus lados hay mesas y toldos de los restaurantes y bares, así que una se sienta en la propia calle, viendo pasar a la gente y siempre siendo parte del paisaje y la belleza del lugar.


Nos sentamos a la pura orilla, a la pura par de donde va pasando la gente, y como sucede en Costa Rica, pasaron algunas personas vendiendo productos o pidiendo dinero por sus actuaciones. No fue demasiada gente, y no nos molestaron de ninguna manera. La gente pasa respetuosa y amigablemente, y le dimos unas monedas de nuevo a los de la mascarada y me compré un monedero de souvenir, y luego pasó la muchacha de las maracas.


Una ahí sentada, pasándola bomba en Nicaragua, en el último día de turisteo, cómo no me iba a comprar una maraca? Le compré una a mi hermano y me dejé una yo, porque la muchacha resultó ser de las personas más buena gente que he visto en mi vida, y tuvo la paciencia de buscarme la maraquita morada con verde que yo quería, y nos trató suuuper bien, y cada maraca me costó como $4, o sea... Así que ahí tienen la foto, si van a Granada, cómprenle a ella, que es toda :).

Nos pedimos entonces una pizza mediana de jamón, hongos, tocineta y aceitunas (negras y verdes -y vean mi maraca).


Yo la compararía con Family Pizza: pasta delgada, salsa rica, carnes de una calidad aceptable y en una buena cantidad, y en general muy rica, pero además, una birra y una pizza ahí sabe mil mejor que en cualquier otro lado.

Después empezamos a caminar de vuelta ya cuando estaba anocheciendo, así que lentamente nos acercamos al carro, viendo la oscuridad del cielo y la iluminación callejera hacer el lugar cada mez más lindo.



Es un pueblo romántico (pero no en el sentido de que es para viaje de parejas), pero se siente en el aire, se ve en los edificios, se escucha y se siente en la gente, se ve en el turismo. Es un pueblo romántico, hermosísimo, llevo de comida rica y cosas que hacer, al que yo voy a volver, y voy a volver para quedarme varios días y poder explorarlo a fondo :).

(El próximo post del viaje a Nicaragua, que es sobre el restaurante al que fuimos a cenar, es el último, porque el domingo 5 de febrero ya me tocó volver a Costa Rica).

martes, 30 de octubre de 2012

Sopa de berenjena rostizada (vegetariana o con pollo)

Bueno, pues yo y la sopas nunca hemos sido amigas, así, a lo Mafalda.

El arroz con caldo lo amo, entonces cuando hacían sopa en la casa de mi abuelo yo agarraba el pollo y le sacaba la carne (tampoco me gustan los huesos ni comer con la mano) y me servía un plato con arroz, caldo y pollito, pero resulta que este año soy muy rebelde y me dio por probar sopas.

Es que también, cuando un día pensando me di cuenta de que me gustaba el arroz con caldo, me di cuenta de que lo que no me gusta de la sopa son los vegetales hervidos, y empecé a buscar recetas que no fuesen así, y encontré en un restaurante chino en el que hacían una sopa de pollo con jengibre deeeeliciosa, e intenté hacerla (con éxito, debo decir), y luego hice una de hongos, y luego una de camarón, y luego una de pulpo y tomate (compré pulpo en la feria para hacer la otra semana :P), y así, y me di cuenta de que hay unas sopas que son más ricas que toda la demás comida del mundo.


Siendo así, la semana pasada estaba sentada frente a la compu (como lo estoy el 90% de mi tiempo despierta) con hambre y recordé: "¡Mi hermano volvió a la casa y me obliga a levantarme temprano e ir a la feria! ¡Tengo vegetales frescos en la refri! y sonreí.

La berenjena es amiguísima mía, y hace tiempo no cocinaba ni compraba, así que mi sonrisa creció y me puse a buscar recetas en internet. Luego recordé que tenía un caldo de pollo fresquito por los chilaquiles que había hecho 2 días antes, y pensé en sopa, y buscando en google me di cuenta de que existen millones de recetas de berenjena rostizada, ¡y por alguna razón yo no la había probado! Así que este es el resultado de ese maravilloso día en que esta sopa entró a mi vida.


Inicialmente la quería hacer sin carne y poner en los ingredientes "caldo de pollo o caldo de vegetales", pero luego recordé que tenía una pechuga de pollo extra y decidí que la iba a cocinar para servirla deshuesada para acompañar. Al final decidí agregársela al caldo de una vez, lo cual fue un error, porque el sabor del caldo es tan rico que habría preferido tener el pollo a la par y agregar de poquitos. Así que aunque las fotos tengan el pollo revuelto, mejor dejarlo aparte, y realmente no es necesario, así que también es deliciosa vegetariana, y como entradita de una cena sabrosa.

Esta es de verdad la sopa más rica que he probado en mi vida.

Cantidad: 4 porciones

Ingredientes:

• 1 - 2 berenjenas (depende del grado que les guste, o de lo líquida-espesa que la quieran, apruebo ambas decisiones)
• 1 pechuga de pollo (opcional)
• 2-3 tzs caldo de vegetales o pollo (si van a hacer la sopa con pollo, el caldo sale de la misma pechuga)
• 1 bandeja de escalopines
• El jugo de 1 limón
• 2 ajos picaditos
• Aceite de oliva
• Sal y pimienta al gusto
• 3 tzs agua
• 5 lonjas de pan cuadrado con nueces o linaza

Preparación:


1. En una olla ponemos la pechuga, agregamos el agua y luego el ajo, sal y pimienta. Tapamos y dejamos cocinar por unos 30 minutos.

2. Mientras se cocina el pollo, lavamos la/s berenjena/s y la/s partimos a la mitad a lo largo. La/s colocamos en una bandeja para horno con un poquito de aceite de oliva para que no se pegue/n. La/s dejamos sola/s cocinándose también 30 minutos, hasta que la piel tenga burbujas.


3. Para continuar lavamos y cortamos los escalopines en 4 pedacitos.

4. Luego partimos el pan en cuadritos y lo ponemos en una bandeja para el horno también engrasadilla. Cuando está el pollo lo separamos del caldo y dejamos enfriar un poquito.

5. Luego, cuando la/s berenjena/s está/n lista/s la/s sacamos, metemos el pan para dorarlo un poquito, y con una cuchara (y una pinza, porque está/n muy calientes) sacamos la  carne de la berenjena y botamos la cáscara.


6. En la olla en que vamos a hacer la sopa cocinamos los escalopines con sal y pimienta. Desmenuzamos el pollo< (Ojo que ya puede estar el pan).

7. Luego licuamos el caldo con una de las berejenas (si están usando 2, la segunda se agrega después, si están usando una, se licúa toda).

8. Aplastamos la berenjena que queda con un tenedor y se la agregamos a los escalopines, finalmente mezclamos ahí la berenjena licuada y el limón, y salpimentamos.


Servimos la sopa, con el pollo al lado, y unos crutones encima. Se van a enamorar, lo prometo.